En el cantón el Quequeste de la aldea La Labor del municipio de
Chiantla los padres de familia construyeron una galera que sirve como
escuela donde sus hijos reciben clases sentados en troncos y tablas,
y apoyo del ministerio de educación nunca lo han tenido, según lo
denunciaron.
Además no tienen fondos para dar la refacción a los niños y las madres de familia se han turnado para prepararla con dinero propio, la cual consiste en un simple vaso de atol.
Otro de los problemas que plantean los padres, son las letrinas que apenas son cubiertas por un nylon y prácticamente están al descubierto, además el pizarrón que poseen es prestado, y el terreno donde se ubica la escuela existe una quebrada que pone en riesgo al integridad física de los infantes.
Uno solo maestro existe en este centro educativo que si bien es pequeño por el número de estudiantes ya que son 41, pedagógicamente es insuficiente debido a que atiende los seis grados de primaria y a todos en la misma galera que comprende de un aula únicamente y al mismo tiempo.
Esta escuelita fue construida debido a que antes los escolares tenían que caminar más de media hora para llegar al establecimiento más cerca que era en la aldea las Guayabitas, y esto también los ponía en riesgo principalmente en invierno por que existe un río que siempre se desborda en la localidad.

Y cansados los padres de familia que sus hijos reciban clases en estas condiciones porque han quedado al margen de las autoridades, colocaron una denuncia en la procuraduría de los derechos humanos, por lo que personal de esta institución llego al lugar y constato que lo informado era verídico.
Por tal motivo abrirán un expediente en contra del Mineduc por no garantizar conforme a la constitución de la República el derecho a la educación de estos niños que son de escasos recursos y exigirán que se les provea del material necesario para mejorar su situación.
El terreno donde esta la escuela lo prestó un vecino y los padres invirtieron alrededor de Q30, 000 en arreglarlo y construir la pequeña escuela, que carece de los servicios de agua y luz.
En esta aldea los vecinos se dedican a la agricultura y siembran papa, maíz y fríjol por lo cual viven en condiciones de pobreza.
Al consultar a licenciada, Guillermina Mérida, directora departamental de educación sobre esta situación, en forma despreocupada manifiesta que no tiene conocimiento sobre los problemas que están enfrentando los niños de esta comunidad.
Al final de la entrevista realizó una llamada al coordinador técnico administrativo de Chiantla y le solicito que se apersonara a este establecimiento para levantar un informe de lo que esta sucediendo, para ver en que se les puede apoyar.